jueves, junio 29, 2006

Estilos de las Políticas Públicas en Chile.

Reflexiones a propósito de la Conferencia de Sergio Spoerer en Industrias.


Francisco Vega Duarte
Politólogo


Estas líneas tienen como eje reflexionar en torno a procesos de gestión de las políticas públicas, en sus planos intelectuales y de políticas del Chile actual, teniendo como núcleo reflexivo los planteamientos generados por Sergio Spoerer en el marco de una conferencia dictada hace un par de semanas en Industrias de la Universidad de Chile.

Ha resultado atractivo la elaboración de estas líneas en la medida que los hechos políticos nacionales están dando indicios de profundos cuestionamientos a la institucionalidad de nuestra política, sus estructuras, funciones y culturas, que indican el cambio en los límites de sentido de lo político, restringidos desde el fin del gobierno de la Unidad Popular, brevemente rearticulado durante los cortos años de la transición de terciopelo, y que tiene como centro del conflicto, el desacoplamiento entre la función de control y toma de decisión del poder, generada desde las instituciones estatales y de representación formal; con respecto a la sociedad y comunidades políticas, en tanto bloqueo a identidades y sentidos por lo público y lo político de la ciudadanía.

Esta escasa eficacia democrática conlleva dar cuenta de este fenómeno político asociado a la tematización y posibles agendamientos del tema de los Estilos Políticos, ya que el formular posibles vías prácticas de solución a estos problemas políticos, pasa por discutir en las esferas de decisión y la ciudadanía el Estilo Político, comprendiendo por esto a los comportamientos y prácticas políticas. A esto se debe sumar la posible voluntad de los intelectuales por comprender el impacto en el sentido de las personas de quién gobierna, cómo gobierna, para qué gobierna, en tanto un fenómeno que implica su deliberación en pos de la resolución de decisiones socialmente obligatorias. Por tanto, buscar conexiones tanto entre las estructuras políticas formales y sus políticas, con la sociedad, pero además dar cuenta de cómo construimos este espacio conectado con espacios de estudios centrados en la política y las políticas, desde lo que podrían ser áreas de la filosofía política especulativa y funcional, instituciones y procesos políticos, análisis y diseño de políticas públicas, gestión y administración estatal – político, estudios operativos, industriales y económicos de las políticas, y por que no, como señala Spoerer, desde la expresión estética entorno a la política en este contexto moderno, entre tardío, pos y trans; pero además latinoamericano y global.

En su reflexión, el profesor a través del itinerario discursivo asume lo anteriormente planteado, olvidando por un momento las barreras académicas y de esferas del conocimiento, para trasladar la reflexión a su arena de sentido, construida claramente al son de una sociología que pretende leer tanto los libros como a la sociedad y su complejidad creativa. Esto es observable de inmediato en el tema de la conferencia, el cual no dista de ser un tema sencillo, todo lo contrario, ya que todavía “no posee cartas credenciales”, por tanto, escasamente tematizable aún por las esferas investigativas, menos agendable todavía por el sistema político chileno y sus estructuras de valor – poder.

Por ello, la posición del profesor nos adentra a perspectivas sincréticas entre la fenomenología y la hermenéutica, las teorías sistémicas – industriales y sociología europea, abundando en su posición intelectual – política, visiones del mundo según Max Weber, Antonio Gramsci y Michel Foucault, entre otros, por tanto asumiendo el impacto teórico en las ciencias políticas de las variables de los usos y costumbres, las hegemonías y la dominación, todo esto, circunscritos a construcción y luchas de sistemas de pensamiento.

En ese plano, el innovar y socializar un enfoque de aprendizaje en la aplicación de las políticas públicas no debe olvidar el factor Estilo Político, que traspasa la discusión en torno al Liderazgo, ya que tienen la validez reflexiva de observar prácticas políticas, en tanto “de aquello que se retiene y lo que se tiene en las palabras”. Esto implica asumir que la forma de conocer actual plantea el problema “que el conocimiento científico-tecnológico gestado hasta el momento genera rendimientos decrecientes” y que en caso de las aplicaciones de esta racionalidad instrumental a la esfera política, ha posicionado modernizaciones espurias, con escaso reconocimiento del entorno y el contexto sociocultural. Por ello, interesante resulta comparar y por qué no, comparar el Estilo Político de Lagos y Michelle, transitando desde una gestión propia de fin de siglo a una estrategia y acción centrada en la construcción de un Estado Deliberativo.

Pues bien, ¿Cómo no va ser atractivo un momento como el que se vive, en medio de un momento de irritación sistémica a la política, donde se pone en juego las demandas de la dinámica social y su correlato con los anuncios de nuevos estilos planteados durante las campañas presidenciales? Por esto, siguiendo a Spoerer, resulta importante centrarse en los horizontes de sentidos y el valor de la proximidad como un espacio viable a la solución de las demandas populares. Esto no implica el típico miedo de la burocracia por dejarlos de lado, sino más bien, complementar sus saberes técnicos y experticios, en una abertura al otro, a aquello propio de la vida política en sociedad, diversa y plural, no racional muchas de las veces, práctica, llena de gustos, preferencias y de haceres. Por tanto también, una estética del poder.

Estas innovaciones políticas, entendidas como acción y condición temporal cotidiana, deben centrarse tanto en aquellos procesos de largo aliento de conocimiento y habilidades colectivos, así como en el gestar políticas en la educación de las emociones y el comportamiento ético. La política no se hace solo, diría Spoerer, pero para llegar a comprenderlo es necesario educar con sentido público, sin olvidar la subjetividad en la vida política. Dentro de esa óptica, es prudente revalorizar el legado de intelectuales como Norbert Lechner, que en sus estudios del Chile de fin de siglo XX trató de teorizar entorno al desarrollo nacional, sus contradicciones, posibilidades y necesarios cambios de las formas de entender lo político y su funcionamiento. Por lo mismo, y dado el contexto de Industrias, resulta propicio revalorizar también las bombas de tiempo instaladas por Stafford Beer y su sistema viable que se quiso instalar en Chile durante la Unidad Popular de la mano de la Corfo, y el aporte a fines de los ’80 de Fernando Fajnzylber sobre las conexiones entre Política, Educación y Mercado. ¿Por qué revalorizar a ambos? Bueno, primeramente, por su condición de ingenieros, lo segundo, por darle sentido político a posiciones éticas provenientes de las teorías de sistemas, por nombrar a esa línea amplia y difusa que emerge durante el siglo XX.

Para ir cerrando, es posible decir que estas reflexiones e ideas entorno a los Estilos Políticos, son un aporte para posicionar cambios de comportamiento sobre la base de innovaciones en aprendizajes sistémicos, así como para detectar espacios en las esferas públicas donde abundan la incompetencia hábil y en espacios intelectuales donde abunda una cierta ideología de la impertinencia cínica. Por ello, esta implementación depende de educar ahora para el futuro.




Santiago, Barrio República, Junio, 2006.

1 Comments:

At 8:52 PM, Blogger Sebastián said...

Pancho:

El tema del estilo es crucial en el aspecto más olvidado de la política actual, el tema del "sentido", del proyecto, de la convocatoria, del ideal de sociedad, no de la fría operación modernizadora, de la "máquina partidaria" al servicio de la perpetuación. Re-frescar la política es volver a la ingenuidad de creer en que las grandes ideas que nos trajeron al siglo XXI pueden seguir orientando lo que queremos ser como país-

 

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