El SUBMUNDO DEL RATING

Por Carlos Gaete Reyes
Nota del editor: en acto de justicia y para limpiar mi honra y la de mi familia publico a continuación comentario aportado por el autor mencionado sin ningún tipo de edición. Comuníquese, publíquese y postéese.
Por estos días todo el mundo se llena la boca hablando del rating, el famoso rating que es un gran dolor de cabeza para quienes trabajamos en televisión, la vara que mide qué tan bien estás haciendo tus programas, el elemento que decide la permanencia al aire o no, pero podría asegurar que muy poca gente sabe que rediantres significa realmente esta enigmática palabra. A mi juicio el rating es lejos el peor invento que ha sucedido hasta el momento en la televisión actual y me parece insólito que una muestra tan poco representativa de la teleaudiencia sea la causante de que nuestra tv actual esté tan enferma y decadente. Atrás quedaron los programas glamorosos que le daban el toque estelar a la pantalla, las grandes puestas en escena con esos cuerpos de baile (que los encuentro una lata pero es mi opinión) las luces y el pomposo lujo con que Javier Miranda y Raquel Argandoña daban el vamos al gran programa de los martes como lo fue “Martes 13”, en el baúl podemos encontrar lo más empaquetado de la tv en nuestra historia, pero a la vez logramos recordar que fueron programas que perduraron en el tiempo, y lograban reunir a toda la familia para pasar un rato agradable frente a la pantalla, puse como ejemplo “Martes 13” pero cualquiera que bordea los 30 recordará con cariño y nostalgia “El festival de la una”, “Siempre Lunes”, “Éxito”, “Vamos a ver” y una larga lista de programas que lograron vivir sin este infernal invento gringo denominado Rating. Se suman muchos recuerdos cuando mencionamos estos programas, quizás lo más importante en el análisis, es que al no estar preocupados de la audiencia podíamos encontrar una parrilla programática llena de contenido, programas interesantes y esperados de todo corte, familiar, musical, entretención, informativos, políticos (manejados hasta decir basta pero al menos existían), y lo mejor era que nadie descueraba a nadie y podíamos optar por nuestro canal regalón que podía diferenciar mucho su línea a diferencia de un canal vecino y todo el mundo trabajaba feliz, con la presión necesaria para sacar un buen programa pero sin gritoneos excesivos y niveles de estrés muy controlados. Los auspicios llegaban solitos y nadie mataba a alguien porque se bajaba la sintonía en un miserable punto que hoy en día casi podría costar la vida.
Para quienes todavía se preguntan que es esto del rating les aclaro la película, se trata de una muestra aleatoria que mide la sintonía de los canales mediante unos aparatos colocados al azar en 300 hogares del área metropolitana. Los requisitos para ser uno de los hogares elegidos, no tener relación alguna con familiares ni conocidos que trabajen en algún canal del país, de esta manera se instala un dispositivo al televisor, muy similar a las antiguas cajas de tv cable que habían en las casas cuando los televisores antiguos no tenían la capacidad de captar mas de 20 canales, este dispositivo esta conectado a un computador central que recibe la información de cuando está encendido el aparato y en que canal está sintonizado, así con los 300 restantes aparatos distribuidos en todos los estratos sociales. De esta forma los 300 aparatos representan el 100% de encendido transformado este porcentaje en puntos que se reparten de acuerdo a la preferencia de los televidentes, así por ejemplo a las 4 de la tarde hay un total de 54 aparatos encendidos y sus puntos distribuidos entre los canales de tv abierta y el cable: repito, como ejemplo tvn tiene 8 puntos, mega 12, chv 10, la red 7, y así sucesivamente todos los canales de tv abierta y también se puede saber cuantos puntos tiene el cable en general repartiendo el total de esta torta entre todos los canales. Esta información es entregada minuto a minuto y por supuesto en cada sala de dirección existe un monitor que va dando religiosamente los puntos para que el director de un programa sufra y vaya evaluando que contenido (o estupideces) son del gusto de las personas que ven tele a esa hora, por lo cuál se toman las riendas de un programa y se rige más o menos su línea editorial. Asimismo la empresa que reparte este servicio no lo hace solo a los canales de tv, por si no lo sabían les cuento que las grandes empresas que publicitan en la tele también solicitan este servicio, así pueden estudiar a que segmento están llegando los programas que auspician y que nivel de audiencia están logrando. Todo este entretenido sistema para algunos ilusos es el que lleva la televisión hoy en día ya que las grandes marcas se rigen por este sistema y deciden si siguen gastando su dinero en un determinado programa o no…. En resumen A LA CHUCHA LOS CONTENIDOS, lo importante es vender, tanto para el empresario y como para el canal que de lo que vive es precisamente de sus anunciadores, todo cae en nuestro amigo y enemigo en común, una vez más el vil y sucio dinero es quien maneja nuestras vidas y mentes, es todo un negociado que se ha transformado casi en una religión para los canales y en el verdugo de los programas clásicos y con sentido.
¿Por qué mi desacuerdo con este aparatito?, simplemente porque me parece un chiste de mal gusto que 300 cagones aparatos que miden el gusto sólo de los santiaguinos quieran ser una muestra representativa de lo que les gusta ver a 15.000.000 de huevones….. me parece que tan cagado del mate no estoy. Según los genios de la empresa que presta el servicio cada punto de rating, o sea 1 tele encendida, es el equivalente a 60.000 televisores, vale decir 60.000 huevones o puede ser más ya que se asocia la idea de que siempre hay más de un pelota que ve tele. O son magos que ven a través de las paredes, o sus matemáticas son aún más como las huevas que las mías (cosa que pienso que es imposible) o definitivamente tienen una bola de cristal para adivinar semejante proporción, o la opción que me gusta más es que fueron capaces de verles las pelotas a millones de sacos de huevas que creen que esta pelotudez es cierta. Una cosa es clara, vendedores de pomada son ya que según sus infalibles estudios era necesario agrandar la muestra (era que no) y es así que desde el 2005 colocaron algunos cientos de aparatos más en la 2ª,5ª, 8ª, y 9ª regiones, algo que me parece más lógico pero sigo creyendo que renicagando alcanza para obtener una muestra real de lo que la gente ve.
Además existe un factor importante a considerar que es el real porcentaje de la gente que está viendo televisión, les planteo lo siguiente, ¿cuántos de nosotros encendemos por instinto el televisor al levantarnos sólo con el fin de que meta bulla y sentirnos más acompañados a la hora de levantarnos?, podría asegurar que casi todos, así las dueñas de casa hacen el aseo con la huevadita prendida en cualquier canal, otros se lavan los dientes pero con el ruido de fondo, pero ¿quién realmente está viendo televisión?, y eso señores podría ser perfectamente un punto de rating que está siendo medido y contabilizado para un canal y resulta que es una mera casualidad. Es como un partido de fútbol, donde hay 80 mil personas en el estadio, pero hay 2 mil que están metiendo bulla en el tablón, 5 mil que están comprando sanguches de potito, 4 mil que están meando en el baño, 4 mil más que fueron a puro huevear, 1 mil pacos en el estadio, 500 vendedores, etc, etc. Debe ser con cuea la mitad de ese público que realmente está viendo el partido. Lo que pretendo con este punto es poner en total duda la fidelidad de la medición o que puede tener un enorme margen de error más que considerable. Y en definitiva lo heavy es que son los puntos que se toman en cuenta y pueden marcar la continuidad o no de un humilde programa con el batallón de gente que queda cesante.
Esta es nuestra lamentable realidad actual, esta tv de farándula, realities, culos y gomas a destajo, cahuines, programas callampas, copias de huevadas que funcionan afuera y aquí les va como el hoyo y mil estupideces varias que creo, supongo y espero le importen una corneta a mucha gente, la tv de hoy es una tele desechable, no como lo mencionaba al comienzo donde habían programas regalones, su “Sábado taquilla” , “Más Música”, “Nacional Geographic”, el humilde “Profesor Rosa”, “Almorzando en el trece” y así tantos más que sucumbieron ante la aparición de este lamentable invento que tiene atrofiada la mente de los pendejos y más califa la de los adultos y de pasada estresados hasta las huevas a los humildes bolas que trabajamos en este sistema. Sigo pensando y me importa un huevo si están de acuerdo o no el rating es lo peor que nos podría haber pasado, no ha generado más que una suculenta entrada de divisas para la empresa que lo ha creado, una valiosísima herramienta para las grades empresas para saber cual es el comportamiento de sus marcas y el público que quieren embaucar, y lo que es lamentable la muerte de la televisión decente y el nacimiento de una sucesión de fiascos continuos en pantalla con el único fin de vender. Sin duda que la gente que maneja la televisión desde la parte empresarial como negocio han tenido los últimos diez años más movidos de sus carreras y se han convertido en unos monstruos empresariales, pero hay una cosa que está clara, de televisión no tienen la menor idea. Querido rating….FUCK YOU.
Para quienes todavía se preguntan que es esto del rating les aclaro la película, se trata de una muestra aleatoria que mide la sintonía de los canales mediante unos aparatos colocados al azar en 300 hogares del área metropolitana. Los requisitos para ser uno de los hogares elegidos, no tener relación alguna con familiares ni conocidos que trabajen en algún canal del país, de esta manera se instala un dispositivo al televisor, muy similar a las antiguas cajas de tv cable que habían en las casas cuando los televisores antiguos no tenían la capacidad de captar mas de 20 canales, este dispositivo esta conectado a un computador central que recibe la información de cuando está encendido el aparato y en que canal está sintonizado, así con los 300 restantes aparatos distribuidos en todos los estratos sociales. De esta forma los 300 aparatos representan el 100% de encendido transformado este porcentaje en puntos que se reparten de acuerdo a la preferencia de los televidentes, así por ejemplo a las 4 de la tarde hay un total de 54 aparatos encendidos y sus puntos distribuidos entre los canales de tv abierta y el cable: repito, como ejemplo tvn tiene 8 puntos, mega 12, chv 10, la red 7, y así sucesivamente todos los canales de tv abierta y también se puede saber cuantos puntos tiene el cable en general repartiendo el total de esta torta entre todos los canales. Esta información es entregada minuto a minuto y por supuesto en cada sala de dirección existe un monitor que va dando religiosamente los puntos para que el director de un programa sufra y vaya evaluando que contenido (o estupideces) son del gusto de las personas que ven tele a esa hora, por lo cuál se toman las riendas de un programa y se rige más o menos su línea editorial. Asimismo la empresa que reparte este servicio no lo hace solo a los canales de tv, por si no lo sabían les cuento que las grandes empresas que publicitan en la tele también solicitan este servicio, así pueden estudiar a que segmento están llegando los programas que auspician y que nivel de audiencia están logrando. Todo este entretenido sistema para algunos ilusos es el que lleva la televisión hoy en día ya que las grandes marcas se rigen por este sistema y deciden si siguen gastando su dinero en un determinado programa o no…. En resumen A LA CHUCHA LOS CONTENIDOS, lo importante es vender, tanto para el empresario y como para el canal que de lo que vive es precisamente de sus anunciadores, todo cae en nuestro amigo y enemigo en común, una vez más el vil y sucio dinero es quien maneja nuestras vidas y mentes, es todo un negociado que se ha transformado casi en una religión para los canales y en el verdugo de los programas clásicos y con sentido.
¿Por qué mi desacuerdo con este aparatito?, simplemente porque me parece un chiste de mal gusto que 300 cagones aparatos que miden el gusto sólo de los santiaguinos quieran ser una muestra representativa de lo que les gusta ver a 15.000.000 de huevones….. me parece que tan cagado del mate no estoy. Según los genios de la empresa que presta el servicio cada punto de rating, o sea 1 tele encendida, es el equivalente a 60.000 televisores, vale decir 60.000 huevones o puede ser más ya que se asocia la idea de que siempre hay más de un pelota que ve tele. O son magos que ven a través de las paredes, o sus matemáticas son aún más como las huevas que las mías (cosa que pienso que es imposible) o definitivamente tienen una bola de cristal para adivinar semejante proporción, o la opción que me gusta más es que fueron capaces de verles las pelotas a millones de sacos de huevas que creen que esta pelotudez es cierta. Una cosa es clara, vendedores de pomada son ya que según sus infalibles estudios era necesario agrandar la muestra (era que no) y es así que desde el 2005 colocaron algunos cientos de aparatos más en la 2ª,5ª, 8ª, y 9ª regiones, algo que me parece más lógico pero sigo creyendo que renicagando alcanza para obtener una muestra real de lo que la gente ve.
Además existe un factor importante a considerar que es el real porcentaje de la gente que está viendo televisión, les planteo lo siguiente, ¿cuántos de nosotros encendemos por instinto el televisor al levantarnos sólo con el fin de que meta bulla y sentirnos más acompañados a la hora de levantarnos?, podría asegurar que casi todos, así las dueñas de casa hacen el aseo con la huevadita prendida en cualquier canal, otros se lavan los dientes pero con el ruido de fondo, pero ¿quién realmente está viendo televisión?, y eso señores podría ser perfectamente un punto de rating que está siendo medido y contabilizado para un canal y resulta que es una mera casualidad. Es como un partido de fútbol, donde hay 80 mil personas en el estadio, pero hay 2 mil que están metiendo bulla en el tablón, 5 mil que están comprando sanguches de potito, 4 mil que están meando en el baño, 4 mil más que fueron a puro huevear, 1 mil pacos en el estadio, 500 vendedores, etc, etc. Debe ser con cuea la mitad de ese público que realmente está viendo el partido. Lo que pretendo con este punto es poner en total duda la fidelidad de la medición o que puede tener un enorme margen de error más que considerable. Y en definitiva lo heavy es que son los puntos que se toman en cuenta y pueden marcar la continuidad o no de un humilde programa con el batallón de gente que queda cesante.
Esta es nuestra lamentable realidad actual, esta tv de farándula, realities, culos y gomas a destajo, cahuines, programas callampas, copias de huevadas que funcionan afuera y aquí les va como el hoyo y mil estupideces varias que creo, supongo y espero le importen una corneta a mucha gente, la tv de hoy es una tele desechable, no como lo mencionaba al comienzo donde habían programas regalones, su “Sábado taquilla” , “Más Música”, “Nacional Geographic”, el humilde “Profesor Rosa”, “Almorzando en el trece” y así tantos más que sucumbieron ante la aparición de este lamentable invento que tiene atrofiada la mente de los pendejos y más califa la de los adultos y de pasada estresados hasta las huevas a los humildes bolas que trabajamos en este sistema. Sigo pensando y me importa un huevo si están de acuerdo o no el rating es lo peor que nos podría haber pasado, no ha generado más que una suculenta entrada de divisas para la empresa que lo ha creado, una valiosísima herramienta para las grades empresas para saber cual es el comportamiento de sus marcas y el público que quieren embaucar, y lo que es lamentable la muerte de la televisión decente y el nacimiento de una sucesión de fiascos continuos en pantalla con el único fin de vender. Sin duda que la gente que maneja la televisión desde la parte empresarial como negocio han tenido los últimos diez años más movidos de sus carreras y se han convertido en unos monstruos empresariales, pero hay una cosa que está clara, de televisión no tienen la menor idea. Querido rating….FUCK YOU.

2 Comments:
Hola carlitos;
es lamentable la tele, pero puta que es mortal verla.
por algo Jorge alessandri se la entrego a las universidades. pero cagamos, llegaron los hijos de puta de los mercaderes, con sus seudofilosofías, utilizarando de mala manera métodos de las ciencias, sobretodo los de medición.
Pero ya esta, la tele es al paraiso del negocio.
Shumpeter no entendería o sería analista de CNN.
Carlitos... que buen remate FUCK YOU... notable!!! y aunque pueda compartir totalmente todo tu post, la tele es adictiva, aprendi a consumirla y a digerirla hasta con diarreas inncontenibles, pero que va! he visto toda la tele posible y la seguire viendo... Pero debo decir que me deja mas tranquila saber que gente con tus inquietudes trabaje en el medio...
Gracias
Paola Francisca
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