lunes, febrero 20, 2006

Televisión serie "B", un efecto residual


Por Daniel Zegers Palma

Pastores brasileños con exorcismos y “conferencias empresariales”, sreepteeses e historias eróticas con mayor y menor trabajo “plástico”, noticieros comunales con insufribles alocuciones de su alcalde, infomerciales de Greene Peace, tele-consultas iriológicas. Por los callejones oscuros de la televisión abierta, lejos del prime time y los “rostros”, pululan bandas de diversas calañas que con igual de diverso talento producen televisión bajo la simple, pero no por eso menos cierta premisa de “más de alguien lo irá a ver”. Es la serie “B” de la televisión, donde no importan los guateos, ni la competencia, ni los focus, mucho menos el estilo y facturas de las escenografías. Su público es un fantasma que deambula por insegmentados hogares en horarios áridos y señales de colores gastados. Un sistema que se basa, como ocurre en el cine “B”, de manera casi fanática en el bajo costo y que es totalmente independiente de los grandes avisadores que sustentan a la otra televisión, llamémosle “A”.

Todo empezó a mediados de los 90, hacía rato que, salvo el 13 y sus rebajas arancelarias para internar tecnología, el sistema funcionaba sin anestesias y con todos los vicios del resto de la comunidad privada. Por mucho tiempo, ni siquiera el “canal de todos” tuvo cifras azules y la consolidación del people meater provocaba una altísima mortandad de programas por temporada. El panorama para los canales pequeños no podía ser más desolador, no tocaban ni el 6% de la torta publicitaria y los rostros que con mucho esfuerzo lograban algo de audiencia eran levantados rápidamente por los canales grandes. Pero la bendita globalización se hizo presente y tendió la mano para ayudar a que las PYMES de la TV pudieran, al menos, flotar. Aparecieron los inolvidables y hasta hace poco vigentes “¡llame ya!”, definiendo de manera inédita una franja a costo, que en poco tiempo fue imitada hasta en canales “semigrandes” como Chilevisión y Mega. Y así aparecieron verdaderos clásicos de esta época dorada, como “Pregúntale a Mike”, un nerd muy simpático, al parecer cesante, que descubría novedosos productos domésticos de la mano de sus inventores fingiendo asombro junto con su público; “Tony Litle”, un rubio musculoso de metro y medio, con jopo y cola de caballo, que de manera frenética nos enchufaba el “AB sesor” para desarrollar los abdominales; y las ex estrellas de las más diversa calaña avalando los productos; y Barny, que al principio sólo era un juguete que se vendía por teléfono; y la línea shacotera; y los “¡Shame sha!, con resultado garantido”, carne trasandina usando las máquinas de ejercicio o depilándose para la cámara con el flamante set de frascos y aplicadores. Una eclosión de formatos, productos y “rostrillos” que le dieron nuevos usos a esos horarios que nadie quería y liquidez a las alicaídas arcas de quienes querían seguir en el mercado sin tener teleserie ni noticiero.

Una década después, la plataforma de televisión a costo aguanta todo y se ha transformado en un sistema paralelo que ya no sólo ocupa la franjas baratas de los canales pequeños, hoy es más bien un modelo de producción que ha resucitado a los canales UHF con apuestas editoriales que a ratos pueden tornarse muy bizarras, como los programas de Pamela Giles en TVO –para qué hablar del Gurú- y la emplasticada apuesta de eterna continuidad del nuevo “Telenacal”. Pero esto no sólo se trata de producción propia a bajo costo y personajes “B”, también de un trabajo de reciclaje a veces que permite milagros en la TV abierta, como el toparse con entrevistas de una hora a Borges y Salvador Dalí, conocer la flora, fauna, agricultura, folklore y geografía taiwnesa durante los años ochenta, o bien revisitar joyitas nostálgicas como “¿Quién manda a quién?”, y Mazinger –Z, eso si, un poco borrosos y con un incómodo zumbido que se cuela por el audio, que a la vez, es un poco bajo.

UC“B”
Haciendo televisión “B”, un emblemático canal como UCV puede conservar hoy, alguna dignidad -como señal universitaria y más antigua de Chile que es-, pese a estar frecuentemente a punto de perderla. Junto a La Red, son los hermanos pequeños del formato VHF y en sus mejores momentos han incubado a gran parte de los rostros que ahora lucen los canales grandes como, Rafael Araneda, Carla Constant, Kike Morandé, entre otros. UCV también hecha mano del reciclaje, a veces con talento, como cuando programaba Los Soprano a las 21:00, y otras veces realmente con muy poca dignidad, como ocurre este verano en que vemos en su señal las peores series y teleseries producidas por Canal 13 durante los 90, como quien dice, luciendo el vestido feo y pasado de moda de la prima con plata. Pero qué sería de UCV sin su siempre sorprendente producción propia y sus rostros “B” como Atilio Maquiavelo, que chacharea en semicírculo con cuanto invitado le pongan, sean diputados que nadie conoce, directivos de la cámara de turismo de Quillota y, últimamente, marinos, jefes de aduanas y oceanógrafos en su ya de culto, “Nuestro Mar”. Atilio, con el fenotipo de un profesor del Liceo de hombres de San Fernando, no sólo es capaz de mantener el empaquetamiento y la lata con un estilo inigualable, si no que además es el autor de unas cápsulas en las que recita sus reflexiones sobre la vida, mientras lo vemos caminar por un roquerío en el que revientan las olas hasta sentarse en una saliente a mirar el horizonte tomándose el mentón. Inmejorable. En UCV también tienen su propia versión “B” de kike Morandé con Benny, el inigualable italiano coprolálico que no deja hablar a ninguno de sus 15 variopintos invitados recogidos de los más profundos callejones del Puerto. ¿Quién dijo que Julio César fue el primero en hacer un late show en Chile?. Y para los jóvenes que este verano no tocaron viaje a la playa y ni si quiera un cable que mitigue su atención imberbe, este canal les brinda la compañía de “El Mono”, un surfista “B” con el síndrome de Michael J. Fox, que no es el mal de parkinson, sino esa compulsión de ciertos hombres de baja estatura por mantenerse con eternos 20 años aunque puedan estar alcanzando los 40. El Mono se instala en el sector 5 de Reñaca acosar a las veraneantes adolescentes que sorprendentemente se dejan aplicar bronceador, quitar la parte de arriba del bikini, abrasar y hasta besar por un tipo de su aspecto. El resto son silencios producto de no tener de qué hablar, rememorar junto a un “team” la salida de la noche anterior y videos de surfistas, skaters y demás acróbatas con todo tipo de tablas. Pese a lo poco edificante de su dinámica, hay algo en el Mono, quizá su cercanía con la realidad en provincia de tipos que como él andan “siempre en verano”, quizá su honestidad asoleada, que permiten verlo con la lejanía con que uno ve a un antiguo compañero de colegio con el que alguna vez te juntaste, sin mayor relación en el presente, pero con algo de cariño.

La diversidad que una propuesta de este tipo aporta a la televisión abierta resulta evidente en el verano, época en que los canales grandes, luego de minimizar el mes de enero reciclando series y teleseries y en sintonía con los medios escritos y radiales, copan todos sus espacios con el Festival de Viña y la galería de subproductos derivados del evento que conocemos muy bien. El efecto residual de la televisión “B” permite que en situaciones como ésta el público pueda tener referentes de aquello que ocurre fuera de ese universo oficial y acceda, en una de esas, a productos audiovisuales que tienen que ver más con su vida.




6 Comments:

At 2:10 PM, Blogger Juan Manuel said...

Interesante artículo.
Lo que me llama la atención (no se mucho de TV) es que los bajos presupuestos son sinónimos de mala TV.
La otra vez veía un programa argentino por cable en donde un tipo con una miniDV se metía por todas partes haciendo documentales de bastante crudeza y muy interesantes.
Aca quizás falto eso. Los canales chicos finalmente reproducen la misma parrilla de los grandes pero con menos costos, lo que se traduce en una mala copia.
Hay que probar con otros temas, otras ideas.
No sé.

 
At 3:20 PM, Anonymous Anónimo said...

El vintage siempre me ha quedado bien... Lo luzco con todo el mal gusto y humor negro que este debe llevar a cuestas... Pero acaso no estamos echos de ese mismo material???, medios pasados pero no pal desecho...

Prefiero ese pishunsho motelero de quinta a veces, pero con identidad, a las producciones igual de trasnochadas llenas de siliconas y fomes, muy fomes...

Dany Tevito, tan lúcido y certero como siempre... adelante con el zapping...

Ahhhh y lo mejor que vi este verano en USV fue ver a Jhon Travolta bailando con toda su onda disco y buen culo en fiebre de sabado por la noche... Mucho mejor que ver los monólogos de *Julio Cesar Ramirez* en su prime time...

Atte. Paola Francisca

 
At 4:34 PM, Anonymous Anónimo said...

Mu gueno;
La pura verdad como siempre en el estilo claro y elegante de Chato Zegers, la tele da pa mucho,, ,
Más bien si hay esos tipos de programas que el Sr.Zegers refiere, es que hay un público que está dispuesto a verlos,,,
Notables son algunos espacios que se hacen interesantes por su mala factura, son tan malos que pasan a ser buenos, ustedes me entienden,,,
Saludos, y ponganle mas comments en su blog,,

 
At 12:53 PM, Anonymous Rey Jabba Lee I dinastía Shamelphiana said...

Antes de emitir una opinión al respecto quiero que sepan que los odio a cagar por no tener la más remota idea que tenían este blog....y eso que somos grandes amigos. Segundo quiero que sepan que me siento demasiado orgulloso de ver en lo que están transformados, personas con un raciocionio notable, con un lenguaje exquisito y por sobre todo, capos, muy cultos y profesionales hechos y derechos. Sin duda alguna soy el más flaite de todos, siempre me preocuparon más los deportes que el estudio y ni hablar del carrete y cosas por el estilo, pero puedo opinar con propiedad del tema como el profesional del área que soy. Quien pensó que trabajar en la tele era la mejor maravilla que puede suceder y que ahí estaban las lucas, está perdidamente cagado del mate... ésta es una pega de mierda, mal pagada y sobrexplotada a decir basta con un sistenma de trabajo que se llevaría los oscar de las demandas y juicios laborales por parte de la inspección del trabajo...pero con el condimento que tiene este este tipo de pegas aperradas...es fascinante y amo mi pega, creo que es tema para un artículo asi que pasemos a opinar de lo que acertivamente escribió chatosauriorex. Creanme que la tele "B" la lleva, es lo más similar a la realidad. Atrás quedaron los grandes programas estelares como "Martes 13" "Siempre Lunes" y un conglomerado de empaquetadas producciones que entretenian (porque no había nada más que ver)a sus fieles seguidores, hasta que llegó el peor invento, a mi parecer, como lo es el maldito rating, el más voraz de los depredadores de inteligencia, atención, y fidelidad de las personas. No se imaginan lo infiel que es el público, de ahí el constante vagabundeo del zapping en busca de lo más morboso, cahuinero, gomas y culos por doquier, ojalá algún programa que muestre en vivo como un cocodrilo se engulla a un ser humano en directo....eso marca, eso es audiencia.....ESO ES BASURA. Pero vende y quienes ponen las lucas son los auspiciadores y a ellos les importa una real corneta si el cuento tiene contenido o no, les interesa llegar a más gente para vender más....finalmente a la mierda los focus groups, solo sirven para ver a quien le quiero vender mi producto. Por eso es que la tele "B" no vende, porque en su busqueda constante del contenido y la autenticidad no hay espacio para preocuparse de vender y mucho menos para preocuparse de los números infernales que han causado la muerte de programas tras dos emisiones. Me encantaría un compilado de programas de culto, "el festival de la una", "Exito", "patio plum", "el fantasma Ble" y cuantos otros más. Que lata lo que pasa con UCV siendo el canal más antiguo de este país está más tirado que colilla de cigarro y eso que han puesto grandes esfuerzos para sitiarlo en un mejor lugar, desgraciadamente estan dejando de lado su producción en formato "B" para rellenar pantalla con exitosas series gringas y lo que es peor aún haciendo una copia exacta de la gráfica de HBO... como si en este país ningún huevón tuviera cable. Creo que me extendí demasiado, Chato, notable tu pega, güenisimos los comentarios y sin duda la tele "B" es un mar de cosas para bucear y rescatar ...ahí está la tele que queremos ver.

Un abrazo amigo, y cada día me sorprenden más.
Gaete

 
At 4:15 PM, Blogger jisa said...

Larga vida al robot TONGAS.

 
At 12:42 AM, Anonymous Anónimo said...

Hace unos dias conversaba con el hermano de un amigo, primo de otro... que me dijo lo sgte: Yo no vi mas tele porque me retaban... ese es el espiritu... sigamos viendo tele, cualquier tele...

NEGRA

 

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